Razones por las que deberías tomarte en serio ir al dentista

Cuando hablamos de salud bucodental siempre la relacionamos con momentos muy concretos: ortodoncia, limpiezas, blanqueamientos dentales o urgencias. Sin embargo, la salud oral va mucho más allá. La estrecha relación que existe entre una buena salud de la boca y la salud general supone que se acentúe la necesidad de sensibilizar e informar a la población sobre las repercusiones de una mala salud periodontal en la salud general de las personas.

Existe evidencia científica que muestra la relación de la salud oral con determinadas patologías cardiovasculares, diabetes e incluso con problemas durante el embarazo. Y es que el origen de todas estas relaciones se basa en la gran cantidad de bacterias que invaden la encía cuando se produce una periodontitis, entrando al torrente sanguíneo, propiciando dichos problemas.

Por otro lado, una práctica deportiva regular y moderada ayuda a prevenir enfermedades orales y a tener una boca más sana. Sin embargo, es importante tener en cuenta que una mala salud bucal, podría afectar al rendimiento deportivo. Según señala el presidente de la Sociedad Española de Periodoncia, la disminución de este rendimiento, provocado por problemas bucodentales, “se deriva, fundamentalmente, de la presencia de dolor, peor calidad de vida, menor bienestar y la existencia de inflamación sistémica”.

Asimismo, se ha detectado que los deportistas tienen una peor higiene bucodental, ya que el abuso de bebidas azucaradas (energéticas, isotónicas, gaseosas, batidos o zumo); la ingesta excesiva de carbohidratos y el estrés al que se someten los deportistas, provoca una disminución del flujo salival, favoreciendo el entorno para la aparición de caries.

En este sentido, desde la Clínica Dental Otaduy siempre recomendamos a nuestros pacientes llevar a cabo una serie de hábitos que le ayudarán a mantener una correcta higiene bucodental:

  • Acudir a revisiones cada seis meses.
  • No abusar de bebidas azucaradas.
  • Evitar al máximo posible el consumo de bebidas alcohólicas u otros hábitos nocivos como el tabaco.
  • Hidratarse con agua durante la práctica de deporte, en lugar de otras bebidas gaseosas, que pueden desequilibrar el nivel de PH de la boca.
  • Lavarse los dientes tres veces al día, utilizar una pasta fluorada, un buen colutorio, un cepillo interproximal o seda dental y limpiarse la lengua al menos dos veces al día.